
Central goleó a UCV y clasificó a octavos de la Libertadores en una noche redonda y lujosa.
El equipo de Almirón es lider y no tiene goles en contra en la fase de grupos.
Rosario Central se propuso mirar hacia adelante luego de la eliminación en semifinales del torneo local y lo logró con total contundencia este martes en Arroyito. El conjunto auriazul goleó a Universidad Central de Venezuela (UCV) por 4 a 0 en la quinta fecha del Grupo H de la Copa Libertadores y puede sacar boleto a octavos de final.
Fue una noche redonda, contundente, sin fisuras. Para que los canallas disfruten. La gente esperaba un gol de Véliz para despedirlo con toda la algarabía y ese gol llegó. Ansiaba un gol de Di María y Cantizano se lo regaló. Y cuando ingresó Marco Ruben, el partido estaba dado para que él también festejara. Y el pibe Cantizano lo hizo posible.

El arranque del partido no daba indicios para ninguno de los dos, hasta que una chilena de Ávila dio en el palo y Alejo Véliz sacó a relucir su olfato de goleador para marcar su primer grito en la Libertadores y allanarle el camino de la clasificación a Central.
Sin embargo, rápidamente el equipo venezolano alcanzaría el empate tras una serie de rebotes en el área canalla. Pero, el VAR llamó al juez Flavio de Souza y lo anuló por posición adelantada.
Pero había más emociones. Julián Fernández decidió levantar a todo el Gigante de Arroyito con una asistencia de rabona y no la dejó pasar el chileno Vicente Pizarro, que metió el segundo y empezó a asegurar la clasificación.
Ya en el complemento, Almirón tuvo que sacar a Facundo Mallo, con un golpe en el ojo, y metió a Ovando. También puso a Giménez por Copetti. Central empezó a dominar más el pleito, pero no fue hasta el ingreso de Cantizano -por Fernández- que liquidaría el partido.
El partido parecía tomar un rumbo somnoliente porque Central ganaba tranquilo y la UCV no tenía armas para atacarlo. Pero Cantizano tenía otros planes. Voló por izquierda, hizo un surco por la banda, quebró la cintura, se metió en área a pura gambeta y asistió a Di María, para que Fideo grite en la Libertadores otra vez.
Después del tercer gol, Almirón lo sacó a Alejo Véliz para que el Gigante lo salude y lo despida. El que entró fue un tal Marco Ruben, que volvió a la Libertadores. Estaba todo dado para una celebración gigante.
Cantizano decidió que no solo haría que Di María celebre, también el ídolo y máximo goleador histórico del club merecía anotar un poroto más en un gloriosa historia en la entidad.
La noche fue tan redonda que hasta le anularon un segundo gol a la Universidad Central. Una mano en el inicio de la acción generó que fuera anulado. Así, Central sigue siendo el único equipo de los 32 que no tiene goles en contra en la fase de grupos.
Central está clasificado, es lider y este mismo miércoles por la noche puede confirmarse su liderazgo pase lo que pase en la última jornada. El Gigante acabó feliz una noche de Libertadores, sus ídolos llenos de emoción y el futuro por escribirse.
FUENTE: ROSARIO3.